lunes, 9 de octubre de 2017

Momentos Mágicos del Cine. 75 Años de... CASABLANCA (1942, Michael Curtiz).

Rick: No se ha preguntado alguna vez si vale la pena todo esto ? Me refiero a su lucha.

Victor Laszlo:  Si dejamos de respirar morimos. 
Si dejamos de luchar contra nuestros enemigos, el mundo muere.

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Capitán Renault: No sólo eres un sentimental sino que te has convertido en un patriota.

Rick: Parecía el momento para empezar.

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Sí, efectivamente, va con toda la intención del mundo.

Casablanca 4ever.

 

jueves, 5 de octubre de 2017

Cosas Innegociables. I. La Tauromaquia (2017) by PACMA.

No todo es negociable. 

Hay demasiadas cosas horripilantes que deberían desaparecer de nuestro planeta. Muchas tienen que ver con la Tradición, o sea, no tienen nada que ver con el cerebro y, por mucho que digan algunos, tampoco tienen nada que ver con el corazón. En todo caso, con las tripas. Pero las tripas son, como todos sabemos, el almacén provisional de la mierda que debemos vaciar periódicamente.

La Tauromaquia es uno de los ejemplos más notorios de esto que digo.

Hace un mes, más o menos, PACMA, el partido animalista, presentó su documental Tauromaquia. Como no podía ser de otra manera, muestra las cosas como son. Esto que digo es, al mismo tiempo, una constatación y una advertencia para según que sensibilidades. 

La Tauromaquia es un anacronismo cruel. No es Arte, me da igual que sea una Tradición (las tradiciones per se no sirven para nada) y no tiene nada que ver con la Cultura porque aquí no se cultiva otra cosa que el sadismo que es, por definición, una tierra que hay dejar quemada.

Cuanto antes desparezca esta barbaridad de la faz de la Tierra, mejor.

 

miércoles, 4 de octubre de 2017

Momentos Mágicos del Cine. Hachiko (2009). Feliz Día de los Animales.

Con animales y niños todo azúcar es poco para cualquier receta cinematográfica. 

Spielberg lo sabe y Lasse Hallström capeó bastante bien el peligro de la sensibilería cursi en Siempre a tu lado (Hachiko, 2009).

Recordemos su lacrimógena y enternecedora última escena hoy, Día Mundial de los Animales.

Recuerden siempre a Darwin y no olviden expandir su círculo de compasión al mayor número de seres vivos posible.



Bonus track: lo mismo pero en versión Futurama. 

Final de su mítico episodio Ladrido Jurásico (2002):

lunes, 2 de octubre de 2017

El Mundo en Cifras (o sea, sin pasiones). I. La democracia en España (2016).

Según The Economist, España es una de las 19 democracias plenas de este planeta. 
Ocupamos el puesto 17 de un total de 167 países. 
Así que sí, efectivamente: Spain is different.




martes, 26 de septiembre de 2017

La Colina (1965, Sidney Lumet). El Arte de doblegar a Sísifo durante la WWII.

El irregular y prolífico director estadounidense Sidney Lumet realizó, tras deslumbrar a todos con su portentoso debut de Doce Hombres Sin Piedad, un claustrofóbico e intenso drama carcelario titulado La Colina, una película de claros tintes antimilitaristas que nos habla de una cárcel dentro de otra cárcel.

Y es que hay dos cárceles en La Colina de Lumet. La prisión militar que el Ejército Británico tiene en el norte de África está encerrada dentro de otra cárcel sin muros: la de las estrictas y, en ocasiones, absurdas normas que rigen la vida castrense.

Es en este marco incomparable en el que los crueles dioses del destino y la fatalidad se sienten más cómodos y felices atormentando a los humanos.


El sargento Williams (Ian Henry) es un arquetipo del sádico carcelero; un tipejo que, al vestirse con un uniforme, se transforma en una máquina sin sentimientos que intentará demostrar a su jefe, el veterano Sargento Mayor Wilson (Harry Andrews), que no le tiembla el pulso a la hora de doblegar con firmeza y contundencia la voluntad de los prisioneros más rebeldes. También quiere autoconvencerse de que no es un cretino cuya misión en la WWII es secundaria y casi irrelevante.

Al campo llega un nuevo prisionero, el degradado Sargento Paracaidista Joe Roberts (Sean Connery), un héroe de guerra que ha sido condenado por desobedecer unas órdenes que le exigían enviar a sus hombres a una inútil carnicería. Él es la antítesis de su carcelero. Es un tipo valiente que se ha jugado el pellejo durante 3 años pero para el que el sentido del deber no está por encima del sentido común.

El caldo de cultivo para el conflicto está servido y la situación estalla cuando la cadena se rompe por el eslabón más débil: uno de los prisioneros muere agotado por los crueles castigos del Sargento Williams.


Lo mismo que Sísifo, el héroe rebelde que odiaba a los dioses y a la muerte, fue condenado a sufrir eternamente una cruel y desesperanzadora condena que consistía en subir una pesada roca a lo alto de una colina desde la que siempre volvía a caer, los guardas de la prisión militar castigan a sus prisioneros a subir y bajar una colina de arena. El objetivo de estos mediocres mini dioses es el mismo: vencer y convencer a la voluntad y al alma del hombre, mediante el martirio de su cuerpo, de la inutilidad de resistirse al poder establecido contra el que nada puede hacerse por muy crueles, arbitrarias e injustas que sean sus decisiones.

Alrededor de estos tres roles principales desfilarán por La Colina unos cuantos personajes que cubren gran parte del amplio abanico de la condición humana y de los comportamientos y posiciones que pueden tomarse, desde ambos lados de la barrera, para combatir uno de los males más dolorosos para el alma (y el cuerpo) de cualquier hombre: la injusticia.

Parece ser que Sean Connery le puso mucho empeño a su interpretación para intentar quitarse de encima el tufo de agente 007. El resultado es notable aunque queda algo eclipsado por la excelente interpretación omnipresencial del gran Harry Andrews. Esta es una de esas películas a las que le va de perlas la etiqueta de "acertados retratos psicológicos de los personajes". El más noble de todos ellos es también el más maltratado, el soldado negro Jacko King (Ossie Davis) quien tiene que sufrir, además de los castigos físicos, las burlas racistas de los diosecillos carcelarios.

La Colina es visualmente una película muy jugosa y atractiva: planos secuencia como el que abre la película (toda una declaración de intenciones), contrapicados, movimientos circulares de cámara, primeros planos cuasi expresionistas y una hermosa fotografía en b/n harán la delicia de los cinéfilos más estetas que quieran hacerme caso y vean esta historia de la que no voy a desvelar si la roca queda finalmente fija en lo alto de la colina o vuelve a caer indefinida e irremediablemente cuesta abajo.

La curiosidad: no suena ni una sola nota musical durante sus dos horas de duración y no aparece ni un solo personaje femenino.

Una película que no está exenta de algo de la teatralidad de la obra original en la que se basa pero que mantiene en todo momento la tensión y el suspense y que es absolutamente recomendable.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Vuelve... Imelda May. Should've Been You (2017). Temazo.

Imelda May, para el que no lo sepa, es una de las princesas del neorockabillismo, de las pinups y de todo ese universo revival tan molón. Les dejo con estas instrucciones para ser una imeldamay:


Pero todo cansa. E Imelda May vuelve este año con su nuevo disco Life. Love. Flesh. Blood que incluye la canción que vamos a escuchar hoy y que canta con esta nueva apariencia, un poco a lo Chrissie Hynde.


Lamento si hay muchos corazones rocanroleros rotos, pero es lo que hay.
Está igual de mona y canta igual de bien, que es lo que importa.

El caso es que hoy vamos a escuchar una muy buena canción titulada Should've Been You con la que la señorita May parece haber avanzado una década en su estilo musical pasando de los 50 a los 60 recurriendo al glorioso muro de sonido inventado por el gran Phil Spector para goce y disfrute de toda la Humanidad.

Should've Been You suena parecedísima a Sorrow (que yo creía que era de David  Bowie pero que no, que es de The McCoys). Parecidísima-parecidísima. Anyway, es una buena canción.

No les pongo el videoclip, que me parece muy hortera, y les dejo con un directo, que mola más.

martes, 19 de septiembre de 2017

Opiniones de un payaso. La polémica del cartelito de Fe de Etarras.

Antes de nada tenemos que reconocer que el juego de palabras del título de la nueva película de Borja Cobeaga es buenísimo: Fe de Etarras. Bravo (para los suspicaces: lo digo sin ironía). Es que este señor siempre ha tenido mucho talento.

El proyecto lo ha financiado Netflix. Y a sus publicistas se les ocurrió colgar, a modo de promoción, este gigantesco cartel en San Sebastián anunciando su estreno el 12 de octubre (Fiesta Nacional de España). El cebo estaba listo:


La polémica no se ha hecho esperar y las opiniones van desde el llamamiento al boicot a Netflix (y a la película) hasta ese otro llamamiento a la sacrosanta libertad creativa de los artistas (en esta categoría se incluye a los publicistas), un llamamiento al que siempre me he unido, uno y uniré como ya he demostrado en diferentes entradas de este blog.

Pues bien, a riesgo de ser pesado con el temita, hoy vengo yo a dar mi opinión.

Pero antes hay que insistir en lo importantísimo que es, o debería ser, el arte de la dialéctica, el debate y la argumentación. Twitter es, demasiado a menudo, el pozo de las falacias por excelencia. El infantilismo de sus conversaciones es ora gracioso ora desesperante. 

En el caso del cartel de Netflix el debate esta viciado porque ambas "partes" está mezclando dos cosas diferentes: la (sanísima) sátira cinematográfica con las técnicas de marketing de los publicistas.

Es muy probable que Fe de Etarras sea una película muy divertida y yo estoy completamente de acuerdo en eso de que con el humor se pueden derrotar y denunciar muchos males. Así que sí, efectivamente, las comparaciones con El Gran Dictador, etc son procedentes. Pero solamente en el debate sobre la necesidad de la sátira en el Arte. Y, recordemos, en todas las grandes sátiras del Séptimo Arte, el creador se ha reído de los malos, nunca de las víctimas.

Y luego está el otro debate. El del cartel. El de las técnicas publicitarias de los creativos de Netflix. El de la mercadotecnia que, lícitamente, busca un retorno económico de su inversión lo más alto y rápido posible. 

Lo que es indudable es que el cartel, su contenido, formato, ubicación y fecha de estreno es una clarísima provocación de mucha más alta intensidad que aquella frivolidad cocainómana del cartel de Narcos de Madrid. No creo que sea comparable. Si esto es lo que los creativos buscaban, que of course que lo buscaban, lo han conseguido. Y las reacciones, obviamente, acaban siendo de signo muy diverso.

Personalmente opino que el cartel es frívolo e innecesariamente hiriente. Es como un chiste de Irene Villa. Me provoca rechazo, como tantas otras campañas publicitarias que fueron o no retiradas por polémicas (la hemoroteca está llena de ejemplos). Recordemos que está en un espacio público (el espacio público se define como "el lugar donde cualquier persona tiene el derecho a circular en paz y armonía"). Esta ubicación no es baladí y es legítimo adecuar los estándares de valoración. El espacio público es de todos, o sea, de nadie. Y no es lo mismo retirar un cartel de la vía pública que, por ejemplo, prohibir la exhibición de una película en una sala de una empresa privada. Ojo, porque no podemos mezclar estos dos casos recurriendo, otra vez, a falacias argumentativas.

Por la iconografía de su diseño, la broma del cartel recuerda (quiero pensar que involuntariamente) a las estrategias negacionistas que comienzan con la banalización de la tragedia -> negación -> olvido -> insulto a la memoria de las víctimas. Por eso ofende. Por eso nadie, en su sano juicio, banaliza ningún genocidio. Por eso se rodaron películas como Soldado Azul y ya nadie rueda películas como Murieron con las Botas puestas.

Así que a mí el cartel me parece un desacierto y me huele a ocurrencia de pijo tonto de Starbucks e iPhone pensando la chuminada provocateur 3.0 que supere a su "genialidad" de Narcos (serie de la que no puedo opinar porque las andanzas de Pablo Escobar no me interesan lo más mínimo) mientras contempla por la ventana de una cooooooool - oficina publicitaria la Gran Vía madrileña (prejuicios míos, ya saben).

Y, la película?. Bueno, pues ya opinaremos cuando la veamos, no?.

Posdata. El Gran Dictador es una obra maestra incontestable del Cine. Una sátira genial que se ríe de Hitler, del malo. Pero como todos ya sabemos eso, aprovecho este post para recomendarles una joya olvidada, igual de valiente que El Gran Dictador pero sin pizca de humor: la maravillosa y dramática La Tormenta Mortal (1940, Frank Borzage, maestro del Cine). 

Por finalizar la cosa con una buena recomendación cinéfila.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Grandes Comienzos de Película. A Shot in the Dark.

A Shot in the Dark 
(1964, Blake Edwards) posee, posiblemente, 
el mejor comienzo de la Historia del Cine.

(Silencio dramático).

Antes de que me tachen (one more time) de hiperbólico, les invito a que rememoren el comienzo de la película con esta magistral escena...


... seguida de estos fabulosos títulos de crédito acompañados del mítico tema de Henry Mancini.

 

 Impresionante concatenación artística.

Si todavía creen que exagero, no se preocupen, pues  no era mi intención convencerles de nada y ya saben que voy sobrado de personalidad.

Aunque sí me gustaría invitarles a que escuchen de nuevo la canción de la escena inicial que es, para el que esto escribe.., 

¡¡¡ la mejor canción de Henry Mancini !!! 
(casi nada)
Shadows of Paris 
(clearly underrated).

La letra dice (más o menos): 

Por qué tenemos que vernos 
en las sombras de París, 
bajo la luz de una estrella que apenas parece brillar. 
Por qué no podemos vernos a la luz del sol París 
para que todo París sepa eres mía...

Casi nada.

Disfruten de esta maravilla (mejor a todo volumen).

 

miércoles, 13 de septiembre de 2017

I Love Ludwig van Beethoven. Y punto.

Ludwig van Beethoven (1770-1827) es, para el que esto escribe, el artista más grande de la Historia de la Humanidad. Así, sin adornos. 

En 1812, Beethoven paseaba con Goethe por la alameda del balneario de Teplice. Se cruzaron con la emperatriz María Luisa de Austria & Cia. Goethe se apartó a un lado, se quitó el sombrero y saludó cortésmente. Beethoven siguió paseando y dejó atrás a los nobles, como si nada. Más tarde le dijo a Goethe que era un “lacayo”.

Esta anécdota es, muy posiblemente, falsa y, sin embargo, resume perfectamente el espíritu del arte de Beethoven: adiós al Antiguo Régimen y hola al Romanticismo, a la Ilustración, a la Fraternité y etc de cosas maravillosas que consiguieron nuestros tatarabuelos en el siglo XIX.

Y poco más. Es que me apetecía que sonara hoy Beethoven. 
Como si hicieran falta excusas para escucharlo en cualquier momento, verdad?.

Segundo movimiento, Largo, del Concierto para piano n. 3 (1800). 

Disfruten de la hermosura de está música inigualable y no se pierdan la expresividad del rostro de la gran Mitsuko Uchida:

lunes, 11 de septiembre de 2017

Socialdemocracia o Ismo.

"Prefiero antes ser un cerdo que un fascista". Porco Rosso (1992).

Cualquier historiador ecuánime les confirmará esto que voy a decirles: Mao y Stalin fueron los mayores genocidas del siglo XX. Los dos eran comunistas (aunque se llevaran regular entre ellos). Esto del ranking genocida es una verdad incuestionable y lo seguirá siendo pese a los incomprensibles negacionismos de la izquierda nostálgica.

Por cierto, las falacias argumentativas del “y tú más” de la derecha, vengan o no vengan a cuento, no cambian la realidad comunista. No utilicen una falacia argumentativa como falacia argumentativa.

Digo todo esto porque ustedes pueden poner, cómo no, lo que quieran a este respecto en sus comentarios, pero les advierto que a mí el negacionismo comunista me suena ya a tierra plana, a homeopatía, a astrología y a acupuntura. O sea, que no malgasto tiempo en rebatirlo, lo mismo que no malgasto tiempo con los creyentes.

Así que uno puede ser comunista si le viene en gana (así somos los demócratas) pero no puede alardear de Historia del Comunismo porque, al igual que la Historia del Fascismo, es una puta mierda gordísima de Historia y está plagada de asesinatos arbitrarios.

Yo soy socialdemócrata.

Stalin dijo de la socialdemocracía que era la pata izquierda del fascismo en otra de sus ingeniosas falacias justificadoras de purgas. Los comunistas nos llama(ba)n socialfascistas. Claro que también llamaban al Muro de Berlín “muro de protección antifascista” y  se quedaban tan anchos.

Han pasado un montón de décadas desde la muerte de estos genocidas comunistas y, a día de hoy, después de la crisis y de la consiguiente deriva hacia el resurgimiento de los (popul)ismos, vuelven las chorradas fascista/antifascista. Para más inri, casi nadie sabe lo que es un fascista si exceptuamos a Mussolini (el tipo que lo inventó), a Beevor, a la wikipedia, a mí y a alguno más.

Se lo voy a resumir en una sencilla fórmula:

Fascismo 

=

Totalitarismo = Estado represor, unipartidista y unipropagandista (muchas banderas y camisetas y pintadas y etc de merchandising de revolucionario del XIX).

+

Nacionalismo = Estado como encarnación del “espíritu del pueblo” (pero nadie define “espíritu” ni “pueblo”).

Con está fórmula en la mano, comprobamos que casi todos los que se autoproclaman antifascistas son, en realidad, unos fascistas de cuidado.

Porque la antítesis del Fascismo no es el Antifascismo sino la democracia liberal.

Y dentro de la democracia liberal, los socialdemócratas somos los mejores porque tenemos todas las virtudes del liberalismo y, además, somos darwinistas y expandimos nuestro círculo de compasión a todos nuestros semejantes gracias a la invención y mantenimiento del Estado de Bienestar, que es la única Revolución política virtuosa de la Historia reciente.

Así que quiero aprovechar hoy para mandar a tomar por el culo, por enésima vez, a todos los comunistas disfrazados de populistas que van de antifascistas y que tiene la desvergüenza de llamarnos fascistas, a la menor oportunidad, a los que sí podemos alardear de Historia de la Socialdemocracia.

jueves, 7 de septiembre de 2017

No me gusta el Jazz. David Brubeck meets Leonard Bernstein.

No me gusta el jazz.

Esta frase tan tremenda es, como todas las generalizaciones, un chabacano alarde de personalidad al que se le pueden buscar tantos “peros” y matices como estilos de jazz existen y que no vamos a relacionar aquí porque necesitaríamos 10 blogs como éste (bueno, como éste no, 10 blogs de los buenos). 

El caso es que cuando digo “no me gusta el jazz”, lo que quiero decir, como muchos de ustedes a lo mejor se imaginan y a lo peor comparten, es que no me gusta esto.

Me pone nervioso.


Lo que no quita para que reconozcamos aquí y ahora que el jazz (en música popular = USA) junto con el dodecafonismo (en música culta = Centroeuropa) fueron dos grandísimas revoluciones musicales de la primera mitad el siglo XX. Así lo entendió, por ejemplo, Arnold Schoenberg, el padre del dodecafonismo quien se obligó a ser moderno pese a tener alma neorromántica. Se da la circunstancia de que tampoco me gusta la música dodecafónica.

El caso es que el jazz y el dodecafonismo nacieron, crecieron y murieron (aunque perviven en el recuerdo de sus fans) cometiendo el mismo pecado mortal: se cargaron la melodía, que es el cebo musical del oído profano. O, mejor dicho, se cargaron la coherencia de la melodía en su sentido más (ultra) ortodoxo.

Resulta que mi buena amiga cibernética abril en paris se mosqueó hace unas semanas cuando dije, a propósito de La La Land, eso de que "no me gustaba el jazz" (estoy temblando cuando lea esto Kinezoe...), así que hoy vengo a dedicar a todos los amantes del jazz una hermosura de 1961.

Para todos esos “tramposos”, como yo,  a los que cuando dicen que les gusta el jazz quieren decir que les gusta el cool jazz, el del hilo musical de los ascensores de Manhattan, traigo una genial colaboración entre el pianista y compositor Dave Brubeck y Leonard Bernstein.

Les dejo con el Andante de los Diálogos para Jazz Combo y Orquesta en la versión de la Filarmónica de New York con el maestro Bernstein a la batuta.

Cinco minutos maravillosos. 

lunes, 4 de septiembre de 2017

Música Clásica de Cine. No me digas adiós. Tony Perkins canta a Bramhs.

“Ama usted a Brahms?” Ingrid Bergman en No me digas adiós (1961, Anatole Litvak).

“He tocado la música de ese patán de Brahms. ¡No tiene nada de talento el muy desgraciado! Me molesta que un mediocre ampuloso como él, sea considerado un genio” Chaikovski (que de música sabía un rato).


Extraño reparto el del triángulo amoroso de No me digas adiós: Ingrid Bergman, Yves Montand y Anthony Perkins.


Pero reconozcamos que la Bergman y el Montand tienen un magnetismo cinematográfico irresistible (de Tony Perkins no opino lo mismo, su careto siempre me ha provocado rechazo). El caso es que si unimos el magnetismo anteriormente citado a una bella fotografía en glorioso byn y a que la historia que nos cuenta la película, basada en la novela de Françoise Sagan Aimez-vous Brahms, tiene su punto con todo eso de los amoríos e infidelidades de amores maduros con jovencit@s, concluimos que no está mal emplear un par de horitas en ver esta película. Casi mejor que tuitear alguna chorrada sobre el despropósito de la manifestación post atentados en Cataluña.

De todas formas, yo quería venir a hablarles hoy de la que poco conocida faceta de Anthony Perkins como cantante. Y, para ello, les traigo esta cancioncita cuya melodía está directamente tomada de la Sifonía n. 3 de Brahms. Espero que les guste. Está muy bien. Y canta en francés.


Y ahora, el original del patán de Brahms: 

lunes, 28 de agosto de 2017

Momentos Mágicos del Cine. La lluvia roja de Varsovia 44 (2014, Jan Komasa).

Interesante y, por momentos, virtuosa película que muestra, sin ahorrar detalles, la matanza perpetrada por los alemanes durante el Alzamiento de Varsovia

Varsovia 44 da mucho más de lo que su apariencia de telefilme parece prometer durante su arranque.

Muy recomendable; especialmente para los fans del género bélico y de la WWII. Y con historia de amor adolescente incluida.

No apta para modernetes.

Disfruten de la lluvia roja de Varsovia 44. 

viernes, 25 de agosto de 2017

lunes, 21 de agosto de 2017

Dunkerque (2017, Christopher Nolan). A survival horror thriller sensitive war movie.

Queda demostrado que Hans Zimmer lee este blog y que, después del rapapolvo que le metimos aquí a propósito de su horripilante banda sonora para Origen, se ha puesto las pilas con la música de la película que recomendamos hoy, aunque sea a su estilo: plagiando a otros. Su Dunkerque recuerda, por momentos, a las maravillosas bso de Jonny Greenwood para Pozos de Ambición y The Master. Pero bueno, que no pasa nada.


El caso es que los habituales de este blog (si es que queda alguno) ya saben que a mí no me gusta el cine de Nolan, porque es como de cine de autor pero comercial peor light pero sí.., de autor pero comercial pero frío pero soso pero de autor pero comercial. Imposible describirlo mejor.

Como a todo hombre de bien, me gustó Memento allá por el año 2000 (confieso que no he vuelto a verla)  pero ni Origen ni su celebérrima trilogía TDK me gustaron un pelo (del resto, es que sé las he visto pero no me acuerdo). Con Interstellar mi percepción del cine de Nolan comenzó a cambiar porque soy un romanticón y todo el rollo ése de que el Amor puede ser la salvación del Universo  me tocó la fibra. Esto, unido a que soy gran fan del cine bélico y, especialmente, a todo lo que tenga que ver con la WWI y la WWII han empujado a mi bolsillo a pagar la entrada para ver Dunkerque.


Yo creo que Dunkerque es una película muy interesante pese a que parece más una película de terror que bélica (por momentos recuerda a alguna de las entregas de la franquicia Destino final o un capítulo de esa serie tan macabra que se llama 1000 maneras de morir). O sea, lo mismo que nos enseñó Spielberg al comienzo de su Salvar al Soldado Ryan

Son las pequeñas historias de la Historia, las de Beevor o Eslava Galán, las de los diarios y entrevistas a los tipos y tipas que estuvieron allí. Las de la condición humana y todo eso. Las que cuentan muy poca Historia pero que son más posmodernas y más samuelfullerianas que los grandes desfiles militares (que ya no interesan a casi nadie). 

Aunque no me hagan mucho caso en lo de Samuel Fuller porque a mí toda las películas posmodernas de guerra me recuerdan a Uno Rojo, división de choque (1980). Aprovecho la ocasión para rendir un homenaje a esa obra maestra re-fundacional del bélico:


Total, que Nolan le quita épica al asunto y nos habla mucho de la supervivencia en la guerra, que es algo sensorial más que racional, por eso Dunkerque triunfa en ese nivel cinéfilo: el sensitivo. Dios bendiga a Hoyte Van Hoytema por su maravillosa fotografía.

Así que hoy vengo a recomendarles una película de Christopher Nolan que está muy bien aunque no me parezca tan moderna por ser pos-posmodernidad, como algunos dicen, y aunque, en este caso, su narrativa espacio-temporal no lineal aporte poco al asunto.

Pero, qué coño, también están las embarcaciones civiles cruzando el canal..,  el discurso de Churchill... y, sobre todo, sale Tom Hardy volando y haciendo machadas.

Que no todo en el Cine cool van a ser cobardes atribulados...

lunes, 7 de agosto de 2017

Todos somos Paterson (2016, Jim Jarmusch).

"No ideas but in things" 
(No hay ideas sino en las cosas). 
William Carlos Williams.


En 1922, T. S. Eliot publicó su celebérrimo súper poema de más de 400 versos titulado La Tierra Baldía. Todos recordamos su comienzo:

Abril es el mes más cruel, hace brotar
Lilas en tierra muerta, mezcla
Memoria y deseo, remueve
Lentas raíces con lluvia primaveral

La Tierra Baldía es considerada una de las obras maestras de la poesía inglesa del siglo XX. 

Pero sucede con todas las obras maestras de los grandes maestros que siempre se encuentran otros grandes maestros a las que esas obras maestras no gustan un pelo.

Fue el caso de otro poeta, William Carlos Williams quien, estudiando el habla de la calle y con la intención de poetizar el verdadero lenguaje del pueblo americano, respondió a La Tierra Baldía con su Paterson  (1946 – 1958; son 5 libros) que comienza así:

Paterson descansa en el valle debajo de las cataratas Passaic
sus aguas agotadas delineando su espalda. Situado
a su derecha, la cabeza cerca del tronar
de las aguas ¡llenando sus sueños! Eternamente dormido,
sus sueños caminan por la ciudad donde permanece
ignorado. Las mariposas se posan en su oreja de piedra.

Y con esto termino esta introducción histórico-literaria que viene muy bien para aproximarse a la película que recomendamos hoy: 
Paterson


W.C. Williams era médico de día y poeta de noche, lo mismo que Paterson (el personaje), el protagonista de Paterson (la película), es conductor de autobuses de día en Paterson (la ciudad) y poeta de noche.

Y, lo mismo que W.C.W. (el poeta capicúa), Paterson (el personaje) poetiza las cosas de su ciudad con métrica libre. Y ustedes, lo mismo que yo, tienen que ver este homenaje a Paterson (el libro) que Jim Jarmusch ha rodado estupendamente bien  con su maravillosa fotografía, firmada por Frederick Elmes, y la inolvidable interpretación de Adam Driver.

Porque todos tenemos que ser Paterson.

Y poetizar las cosas
Las cosas cotidianas.
Y usar polisíndeton y pleonasmos.
Como usamos el jabón de manos.

Yo miro a mi gata, 
con su belleza oriental de china sabia,
moverse como un sauce que crece sobre un arroyo, 
en el espejo de cuyas ondas muestra sus ojos verdes.

Me gustan las flores quisiera tener la casa entera nadando en rosas
Mas siendo pobre, sólo dispongo de mis sueños;
Yo soy un hombre luz, 
pero con tanta rosa, llegaría a morirme de fulgor.

Entonces me celebro y me canto a mí mismo: 
"En el árbol de mi pecho hay un pájaro encarnado..."
(bruscamente la tarde se ha aclarado
porque ya cae la lluvia minuciosa).

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto:
¡La cuna del hombre la mecen con cuentos!

¡Y si después de tantas palabras, 
no sobrevive la palabra!.

miércoles, 26 de julio de 2017

Música (hipster) Poética. Aventurera, by Natalia Lafourcade.

Vende caro tu amor,
Aventurera
Dale el precio del dolor
a tu pasado

Aquél que de tus labios
la miel quiera
que pague con diamantes su pecado

Vende caro tu amor,
Aventurera
Dale el precio del dolor
a tu pasado

Ya que la infamia de tu cruel destino
marchitó tu admirable primavera
haz menos escabroso tu camino

Vende caro tu amor,
Aventurera.

Ya que la infamia de tu cruel destino
marchitó tu admirable primavera
que pague con diamantes su pecado

 

martes, 18 de julio de 2017

Mis Canciones Favoritas. If I Ever Was a Child.


Qué bien estaba yo en la playa...


En fin.


Vuelta al hogar.


If I Ever Was a Child, a song by Wilco


De su álbum Schmilco (2016).

viernes, 2 de junio de 2017

5 Razones para amar Georgia.

1.- Georgia tiene un alfabeto propio que, además de ser Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, es bellísimo. Un ejemplo:

მამა სერაფიმეს საოცრად ემოციური გალობა ქრისტეს 

2.- Georgia tiene el Ballet Nacional más deslumbrante del Mundo. Y si creen que exagero...


3.- Georgia tiene su propia Iglesia: la Iglesia Ortodoxa y Apostólica Georgiana. Esto a los ateos nos interesa menos, pero la belleza de su Catedral principal, Sameba, en Tiflis, es incuestionable.


4.- Georgia tiene al Padre Seraphim (y su coro), un abad ortodoxo georgiano de origen azerí (una minoría del sur de Georgia) que canta como los ángeles y que se hizo popular porque dicen que emocionó a Francisco cuando le cantó un padrenuestro en arameo que, para los que no lo sepan, es la lengua que habló Cristo (si es que existió). Yo al Papa no lo veo muy emocionado en este vídeo, pero les aseguro que su seguro servidor, Mr.Lombreeze, entra en trance y roza el éxtasis escuchando a este señor:


5.- Georgia tiene en Aram Jachaturian (1903-1978) a uno de sus hijos más célebres (aunque fuera de origen armenio, nació en Tiflis, la capital de Georgia). ¿Que quién es Jachaturian (aka. Khachaturian)?. Pues este genio, ni más ni menos (para los perezosos que no quieran disfrutar de la magistral música que viene a continuación, les hablaré al estilo twitter: "Jachaturián es el de la danza del sable"):

jueves, 25 de mayo de 2017

Música Poética. Siento en mi pecho una lluvia de lágrimas... de Vivaldi.

Hace 1500 años... (más o menos).... 
¡el general Vitaliano se rebeló contra Anastasio I, emperador de Bizancio!.

En serio.

Estas cosas pasaban hace quince siglos.

El caso es que este episodio histórico que no les voy a espoilear, sirvió a Antonio Vivaldi como excusa para componer su ópera Il Giustino (1724) cuyo argumento tampoco voy a resumir porque es un culebrón de padre y muy señor mío. Un delirio.

Vivaldi incluyó el aria Sento in seno ch'in pioggia di lagrime originalmente compuesta para otra ópera de 1717 hoy perdida (Tieteberga). 

Esta maravilla suena así:


Qué barbaridad.

Recientemente, el dúo pianístico compuesto por los norteamericanos Greg Anderson y Elizabeth Joy Roe han grabado una versión que les aconsejo que no se pierdan porque es hermosísima y porque incluye un piano manipulado para que su sonido recuerde al pizzicato de los violines, esto es, a las gotas de lluvia del pecho de los doloridos protagonistas de las óperas de Vivaldi.

Delicadisísimo:

jueves, 11 de mayo de 2017

150 Años de... Los Cinco. La Fantasía de Rimski-Korsakov.

“Dios permita que nuestros invitados Eslavos nunca olviden el concierto de hoy, Dios permita que ellos preserven en sus memorias cuanto sentimiento, poesía, talento e inteligencia son poseídos por el pequeño pero ya Gran Puñado de Músicos Rusos”

Y con estas palabras cerraba el crítico Vladimir Stasov su famoso artículo en el que bautizaba al grupo de Los Cinco que, a saber, son: Cui, Balakirev, Musorgski, Borodin y Rimski-Korsakov (los he citado en orden creciente de su popularidad actual; creo). 

Sea como fuera, estos cinco compositores rusos son los padres del nacionalismo musical de ese país (el abuelo fue Glinka), es decir, el movimiento que se propuso crear una música rusa-rusa pero 100% rusa, sin influencias de las modas clásicas centroeuropeas (las tiranías musicales germanas, italianas y francesas, que son las que siempre han cortado el bacalao en esto de la Clásica.).

El caso es que el nacionalismo musical ruso es una de las más hermosas experiencias musicales a las que los afortunados y valientes melómanos amateurs se enfrentarán si deciden bucear entre las partituras de estos señores con barba (Borodin usaba bigote, pero bueno.., aceptamos bigote).

Seguramente es Rimski-Korsakov, como digo, el más (merecidamente) popular compositor de Los Cinco, así que vamos a escuchar hoy una de sus composiciones más nacionalistas: su Fantasía sobre temas rusos para violín y orquesta op. 33 que sonó en aquel concierto de 1867 del Congreso Eslavo que inspiró el artículo de Stasov.

Rimski-Korsakov 
es uno de los mejores orquestadores de la Historia de la Música Clásica.

Pueden soltar esta sentencia cuándo y dónde quieran. Jamás podrá ser rebatida por nadie (sean o no entendidos en la materia) y ustedes van a quedar de maravilla (aunque su utilidad para ligar no está contrastada).

Disfruten de esta maravillosísima 

Fantasía de Concierto (en si menor) 
para Violín y Orquesta sobre temas rusos 

martes, 2 de mayo de 2017

A veces la vida es hermosa... como cuando ustedes tienen fe ciega en mí.

A veces la vida es hermosa….Como cuando consigues ver tres cosas buenas durante un puente festivo encerrado en casa con tu señora y tu gata y tus patatas fritas y tus torreznos y tu CocaCola Zero y tu etc, etc.

Las Tres Cosas Buenas que he visto este pasado puente han sido:


1.- Déjame Salir (USA, 2017 – Jordan Peele). No es el reverso luminoso de Déjame Entrar (toma chascarrillo). Es el horrible título patrio para Get Out. No voy a contar nada de la trama. Tendrán que confiar en mi criterio y disfrutar del enésimo (y yo que me alegro) éxito en esto de mezclar géneros y transmutarlos a lo largo del metraje, algo muy posmoderno y muy chulo cuando sale bien, como es el caso.


2.- Colosal (USA, 2016 – Nacho Vigalondo). Para el que esto escribe, la mejor película de Vigalondo y creo (y espero) que va a ser un espaldarazo a su carrera hollywoodiense. A mí es que Open Windows ya me gustó bastante más que ese mísero y miserable 5,1 que le dan en el filmaffinity (tenía ganas de decirlo). Tampoco voy a contar nada de la trama de Colosal ni les recomiendo que lean sinopsis alguna. La justificación que tienen que dar a su pareja para ir al cine o verla en casa tiene que ser "la recomienda MrLombreeze". Y punto.


3.- El Cuento de la Criada (HBO, 2017). Serie de tv que pone imágenes a la distopía que describió la escritora canadiense Margaret Atwood en su novela homónima de 1985. No voy a contarles nada de la trama aunque, muy probablemente, ya sepan de qué va la cosa si tenemos en cuenta que el libro fue un exitazo de ventas y de crítica y ya es un clásico moderno. 

Resumiendo, tres recomendaciones que tienen en común que son tres películas/serietv desasosegantes, originales, de factura impecable, con acertadas bandas sonoras, estupendas interpretaciones y que requieren de un acto de fe por su parte porque yo no les voy a contar de qué va la cosa. Eso sí, no se las pierdan.

lunes, 24 de abril de 2017

9 Años de... De Gusanos y Lombrices. Homo sum; humani nihil a me alienum puto.

El pasado 8 de febrero su blog vecino y amigo De Gusanos y Lombrices cumplió 9 años de virtual existencia. Vamos a celebrarlo hoy porque el pasado 8 de febrero yo estaba muy liado en el mundo real y no tuve tiempo de desenmarañarme de mis quehaceres terrenales y poder dedicar a un noveno aniversario el tiempo que se merece.

"Hombre soy; nada de lo humano me es ajeno..."

Recordemos lo que decíamos aquel lejano 08/02/2008: “en el mundo solamente existen tres tipos de animales: esponjas, medusas y gusanos. Las esponjas y las medusas son unos bichos aburridísimos de los que nadie quiere saber nada, al menos no en este blog, y todos los demás son o, mejor dicho, somos gusanos, esto es, tubos con dos orificios: el de entrada para la comida y el de salida para los excrementos. La evolución se ha encargado de dotarnos a los gusanos de pelos, ojos, apéndices y demás órganos que se juntan alrededor del tubo.”.

Quédense con esto: Todos somos gusanos. Nuestra obligación es ennoblecer ese estúpido tubo que todos somos expandiendo nuestro círculo de compasión y cultivando nuestra sensibilidad artística. Y ése ha sido, es y seguirá siendo el único propósito de este blog: ennoblecer tubos antropomorfos.

Llevar 9 años escribiendo regularmente y comprobar que ahora se hace tan mal como en 2008 le refuerza a uno la convicción de que está haciendo con su vida lo correcto: trabajar en una oficina. Así que, una vez que hemos enciclopedizado nuestro mundo como dios manda, es hora de pasar a la celebración no sin antes agradecer a todos los lectores, los seguidores y, sobre todo, a todos los comentaristas, ese aliento tan necesario para mantener a un blogger, en la era del twitter, al pie del cañón durante casi una década. La Vieja Guardia (ellos ya saben quiénes son) siempre tendrá un lugar en mi corazón. Y no en el metafórico, sino en el de verdad, en el del marcapasos.

El cuerpo me pedía poner algo de la Novena, por eso de los 9 años (obviamente), pero.., qué coño, 


this is just a punk rock blog!.

miércoles, 19 de abril de 2017

Expandiendo nuestro círculo de compasión. La Carne que comemos.

La gran tragedia de la Naturaleza es que es amoral. Es decir, indiferente al sufrimiento de los seres que la conforman. El sufrimiento proviene de la crueldad de los animales carnívoros que somos la prueba (otra más) de que o bien Dios no existe o bien de que sí existe pero entonces es un cabrón con pintas (peor me lo pones; todos los creyentes deberían ser temerosos de Dios, desde luego).

Para ilustrar esta introducción podría insertar un montón de vídeos de documentales de la Naturaleza en los que hermosos animales son devorados por otros hermosos animales más fuertes y con más colmillos pero, como es un espectáculo horripilante (que los nuevos documentalistas ya evitan a toda costa), les voy a ahorrar el trago. Todos saben de qué estoy hablando.

Algún día haré la lista de los 10 seres humanos más grandes de todos los tiempos. No sé cómo quedará pero, sin ninguna duda, Darwin estará en ella (muy posiblemente en primera posición). Horrorizado por la crueldad de los indígenas de la Patagonia, Darwin propuso su sublime teoría (otra más) sobre el progreso de la moral que consistiría en la expansión del círculo de compasión.

La expansión del círculo de compasión.

Puede que sea la frase más bella jamás escrita. Una frase que resume bien lo que Darwin quería decir. Nuestra compasión/empatía empieza por nuestros familiares, se amplía a vecinos, regiones, naciones, raza, etc... Y, cuál es la conclusión lógica de esta expansión?, es decir, hasta dónde debería abarcar nuestro círculo de compasión?. La respuesta es a todas las criaturas capaces de sufrir, o sea, a todos los animales.


Taiwán acaba de expandir su círculo de compasión prohibiendo el consumo de carne de perros y gatos. Y la organización Compassion in World Farming acaba de publicar en nuestro país el libro que hoy les recomendamos: La Carne que comemos (Alianza Editorial). Les copio la sinopsis:

En todo el mundo se crían unos 70.000 millones de animales de granja cada año, dos tercios de los cuales en granjas industriales. Viven permanentemente encerrados y son tratados con máquinas de producción sin acceso a pastos o forraje. La comida que se les suministra con frecuencia atraviesa varios continentes. En conjunto, consumen un tercio de los cereales producidos en el mundo, el noventa por ciento de la harina de soja y hasta el treinta por ciento de las capturas totales de pescado. Es un negocio que depende del uso de enormes cantidades de antibióticos -la mitad de los que se utilizan en el mundo-, lo que constituye el caldo de cultivo para la aparición de nuevos" supermicrobios" resistentes a los antibióticos. Consume también recursos naturales tan valiosos como agua, tierra y petróleo." La carne que comemos" muestra gráficamente qué significa la ganadería industrial y cuál es el verdadero coste de la carne barata, y hace un llamamiento a un consumo más racional, saludable y compasivo.


Cómprenlo, léanlo o regálenlo aprovechando que se acerca del Día del Libro. Podemos ser menos crueles y menos idiotas al mismo tiempo, es decir, menos bestias.

Dedicado a todos los súper héroes vegetarianos y veganos a los que tanto admiro, va este corto, documental de culto, del gran Georges Franju: La Sangre de las Bestias (1949).

***ADVERTENCIA: Contiene imágenes que pueden herir su sensibilidad. Les ofrecemos una alternativa literaria: La Jungla (1906), la inmortal obra maestra de Upton Sinclair.***

sábado, 15 de abril de 2017

Hoy, 15 de abril, es mi cumpleaños. La Llegada de la Reina de Saba (G. F. Haendel).

Voy a contarles algo muy curioso. 

En los mismos suelos sobre los que ahora se alzan orgullosos los bloques de pisos de V.P.O. del flamante nuevo barrio de Valdespartera de la Siempre Heroica Ciudad de Zaragoza, guerrearon, hace ahora casi sesenta años, los ejércitos judíos contra las hordas egipcias.

Al mando de los judíos, un rey con peluca: Salomón, hijo de David, aka. Yul Briner. Esto sucedió cinematográficamente hablando, lo que contribuyó a la enésima fantasía erótica infantil de Mr Lombreeze:


Más Historia.

Diez años antes de ser aniquilado por el mismo matasanos que dejó ciego y finiquitó a J. S. Bach (otro día hablamos del farsante Doctor John Taylor), el gran compositor alemán George Friedrich Haendel (1685 - 1759) compuso su oratorio Salomón, donde el maestro nos cantaba y contaba las andanzas del rey judío artífice del mítico templo que albergaba el Arca de la Alianza y poseedor, según fuentes tan fiables como el Corán, de los conocimientos científicos más avanzados de su época (hace unos 3.000 años).

Parece ser que Salomón se enamoró de la bella Reina de Saba (actual Etiopía - Yemen), una princesa de color (negro) que ahora dicen que se llamaba Makeda y a la que el rey judío le dedicó su Cantar de los Cantares; aunque según Reyes 11:3, Salomón «tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas, y sus mujeres le desviaron el corazón». No me extraña.

Pero bueno, a efectos líricos y musicales, el romance con Makeda (que no se debía parecer en nada a Gina Lollobrigida) le bastó a Haendel para componer una obra que contiene uno de los fragmentos de la Música Clásica del período Barroco más maravillosos jamás creados. Y no me refiero al que todos conocen de sobra (el Himno de la Champions = Zadock, el sacerdote), sino a la genial pieza instrumental titulada Llegada de la Reina de Saba que hoy me regalo por mi cumpleaños porque yo lo valgo.

Disfruten de esta maravilla:

martes, 11 de abril de 2017

Neojipismos: El anuncio de Pepsi (y Kendall Jenner, que no sé quién es).

Ha llegado a mis manos esta mierda gordísima de Pepsi. Me dicen que está causando un revuelo tremendo en RRSS. La parte del revuelo me da igual y no sé quién es Kendall Jenner, pero el anuncio es tan repugnantemente neojipi que merece la pena que nos riamos públicamente de él de forma inmisericorde.

Esto es ridículo:

 

Nuestro código ético-artístico nos obliga a odiar este anuncio porque es el reverso tenebroso de
esta obra maestra:

martes, 4 de abril de 2017

Frases de Cine. Vuelve Aki Kaurismäki.

"Mi idea es hacer un trilogía de sólo dos partes."
Aki Kaurismäki a El Mundo (02/04/2017).

Vuelve Aki Kaurismäki, Héroe Gusano y súper realizador favorito de este blog, 
con El otro lado de la esperanza 
(Oso de Plata en Berlín, que a mí me da igual, pero bueno, ahí dejo el trivia). 
Vuelve la tragicomedia. 

martes, 28 de marzo de 2017

75 Años de... Adiós a Miguel Hernández.

Miguel Hernández  murió hace 75 años víctima de las voluntariosas bacterias franquistas. 
Murió de bronquitis, tuberculosis y tifus. 

"Josefina, anoche me ha hecho Barbero una operación mucho más importante que la otra. Por medio de un aparato punzante que me colocó en el costado, después de mirarme de nuevo con rayos X, salió de mi pulmón izquierdo, sin exagerarte, más de litro y medio de pus en un chorro continuo que duró más de diez minutos. Hoy me encuentro muy descansado y casi sin fiebre."

Murió con los ojos abiertos porque nadie pudo cerrárselos.

Según el diccionario de la Real Academia de  DG&L

poeta: dícese de la persona que, hallándose preso y tras recibir una carta de su esposa informándole de que ella y su hijo sobreviven a base de pan y cebolla, escribe las Nanas de la Cebolla.

La cebolla es escarcha 
cerrada y pobre. 
Escarcha de tus días 
y de mis noches. 
Hambre y cebolla, 
hielo negro y escarcha 
grande y redonda. 

En la cuna del hambre 
mi niño estaba. 
Con sangre de cebolla 
se amamantaba. 
Pero tu sangre, 
escarchada de azúcar, 
cebolla y hambre. 

Una mujer morena 
resuelta en luna 
se derrama hilo a hilo 
sobre la cuna. 
Ríete, niño, 
que te traigo la luna 
cuando es preciso. 

Alondra de mi casa, 
ríete mucho. 
Es tu risa en tus ojos 
la luz del mundo. 
Ríete tanto 
que mi alma al oírte 
bata el espacio. 

Tu risa me hace libre, 
me pone alas. 
Soledades me quita, 
cárcel me arranca. 
Boca que vuela, 
corazón que en tus labios 
relampaguea. 

Es tu risa la espada 
más victoriosa, 
vencedor de las flores 
y las alondras 
Rival del sol. 
Porvenir de mis huesos 
y de mi amor. 

La carne aleteante, 
súbito el párpado, 
el vivir como nunca 
coloreado. 
¡Cuánto jilguero 
se remonta, aletea, 
desde tu cuerpo! 

Desperté de ser niño: 
nunca despiertes. 
Triste llevo la boca: 
ríete siempre. 
Siempre en la cuna, 
defendiendo la risa 
pluma por pluma. 

Ser de vuelo tan lato, 
tan extendido, 
que tu carne es el cielo 
recién nacido. 
¡Si yo pudiera 
remontarme al origen 
de tu carrera! 

Al octavo mes ríes 
con cinco azahares. 
Con cinco diminutas 
ferocidades. 
Con cinco dientes 
como cinco jazmines 
adolescentes. 

Frontera de los besos 
serán mañana, 
cuando en la dentadura 
sientas un arma. 
Sientas un fuego 
correr dientes abajo 
buscando el centro. 

Vuela niño en la doble 
luna del pecho: 
él, triste de cebolla, 
tú, satisfecho. 
No te derrumbes. 
No sepas lo que pasa ni 
lo que ocurre. 

viernes, 24 de marzo de 2017

5 Mitos del siglo XX que no me gustan.

Y todos ellos han calado fortísimo en la cultura popular.  
Mi personalidad merece doble reconocimiento por ello.

1. Glenn Gould. Escuchar tocar a Glenn Gould es como escuchar el sonido de una máquina de escribir afinada. Sus Variaciones Goldberg bachianas de 1955 son la cima del pop-esnobismo de la música clásica subcategoría resurgimiento del barroco y difusión made in USA vía Hollywood; los cinéfilos recordarán que es el pianista favorito del despreciable Hannibal Lecter. Ver a Glenn  Gould tocando en youtube es algo más entretenido porque los excéntricos (se sentaba siempre en la misma silla, muy bajita, lo que le hacía adoptar una postura frente al piano muy pintoresca, como de chalado) siempre nos divierten aunque, en su caso, resulte un poco insoportable escuchar sus murmullos tarareando las frases musicales que ejecuta al piano a velocidad casi siempre exagerada. Dicen que padecía el síndrome de Asperger, pero a mí eso me da igual. De casi todo lo que he escuchado suyo existe una versión mucho mejor interpretada por otro pianista menos pirado que él (en el caso de las Goldberg, Barenboim). Como muestra de las cosas que no me gustan de este señor, este sacrilegio pianístico de La Valse (1920, Maurice Ravel).


 2. Sonic Youth (o Joy Division, me da igual). Sonic Youth es el amateurismo musical ruidoso perpetuo, por eso es el grupo de cabecera de tantísimas bandas que comienzan a aporrear bajos, guitarras y baterías. Para muchos es su gran virtud. También lo fue para mí hace un porrón de años pero, escuchados ahora, sus monótonas limitaciones musicales me aburren. De actitud y pose van sobradísimos y la influencia de sus disonancias, marca de la casa, en muchos grupos posteriores son incuestionables. La voz de Kim Gordon es insoportable. Creo que están tan sobrevalorados como Glenn Gould. Cosas de la capital mundial  (NY).


 3. Pablo Picasso. A finales del siglo XIX los pintores ya reproducían la realidad de maravilla. La puntilla la puso la fotografía. Y entonces se puso el marcador a cero volviendo al primitivismo exótico, las figuras africanas, los ornamentos orientales, los dibujos nipones, etc. Algo había que hacer hasta que llegara el hiperrealismo y las imágenes generadas por ordenador. El caso es que Picasso pintó hace 110 años a Las Señoritas de Avignon como las hubiera pintado un chamán bidimensional del áfrica negra e inventó el cubismo. El cuadro está, por supuesto, en NY. A mí es que siempre me ha parecido horroroso y hace muchos años que dejé de esforzarme en entenderlo más allá de lo que diga la Historia de la Pintura. Picasso se reinventó constantemente. Todos sus reinventos los encuentro igual de poco atractivos que éste:


4. Sigmund Freud. Los científicos serios, o sea, los del método científico, les dirán que el psicoanálisis es una pseudociencia así que, como tal, es dañina. Freud inventó algo dañino. El psicoanálisis nació con el siglo (La interpretación de los sueños, 1900). Siempre fue una pseudociencia machista (envidia del pene) y ninguno de sus mitos ha sido seriamente respaldado por ningún científico. No existen las personalidades oral y anal. No existe la sexualidad infantil. No existen las neurosis consecuencia de frustraciones sexuales. No existen los complejos de Edipo/Electra. Freud fue un curandero. Y a mí me caen fatal los curanderos.

5. Santa Teresa de Calcuta. Odiar a esta señora es muy fácil si lees a Hitchens que la llamaba “Ángel del Infierno”. No es una cuestión de cinismo esto de desmitificar a una Santa, es una cuestión de Justicia para con los pobres enfermos con los que ella tanto disfrutaba confortándoles el alma pero sin curarles el cuerpo. Citando a Hitchens “Cuando ella cayó enferma, voló en primera clase a una clínica privada de California”. Son conmovedoras las palabras de Teresa cuando dijo “creo que es muy bonito para los pobres que estos acepten su suerte, para compartirla con la pasión de Cristo. Creo que se está ayudando mucho al mundo mediante el sufrimiento de los pobres”. Detesto a esta fanática populista ultracatólica.

Despidamos este estupendísimo post con el documental Ángel del Infierno
de Christopher Hitchens:

domingo, 19 de marzo de 2017

Feliz Día de Mi Padre.

A ver. Yo estoy seguro de que los padres de ustedes son unas personas maravillosas. Seguro que sí. Pero es que mi padre, además de ser maravilloso, es graciosísimo. Y el humor, como todos ustedes ya deberían saber, es uno de los pilares de la inteligencia de los superhéroes.

Mi padre tiene 80 tacos, 6 hijos y 650 euros de pensión y, sin embargo, sigue convencido de que los principios y las cosas bellas que me enseñó cuando yo era chiquitín siguen siendo hoy tan válidos como hace un montón de décadas, o sea, que son eternos.

Así que hoy sigue hablando de poner la otra mejilla, de no ser codicioso, de no pisar una iglesia, de ser honesto, de los derechos de los trabajadores, de las virtudes de los buenos patronos, de la belleza de la Primavera, de Antonio Machado, de Joaquín Costa, del Doctor Zhivago, del final de El tercer Hombre, de las hojas muertas, de lo guapa que es (no "era", "es") mi madre/su esposa, de las virtudes de Vilas del Turbón, del Pirineo, de la mili en Regulares, de su padre (que no pudo ir al entierro de su madre para no perder el jornal de pastor), de lo guapo que era el tío que se fue a la División Azul y está enterrado en París, de la merluza de pincho, del tomate rosa de Huesca, del barrio de El Gancho, de las gachis (sic), de sus admirados pueblos de Euskadi, del bonito en escabeche Zallo, y de, por supuesto..,

la Cima Universal de la Creación Artística:

¡va por ti, papá!



lunes, 13 de marzo de 2017

Música de Cine. Jackie (2016) de Mica Levi.

Estamos en 2017.
Hace 100 años Arnold Schönberg tenía 43 años.
No sé si entienden qué quiero decir.

Me parece que no me estoy explicando bien.

Lo que quiero decir es que hacer cine hoy día y encargar bandas sonoras como ésta…


… es una vergüenza.

Afortunadamente, de vez en cuando, Hollywood es visitado por un músico del siglo XXI que dignifica algunas de sus producciones. Es el caso de la banda sonora de Jackie.

La estupenda película del chileno Pablo Larraín -que ya demostró ser un gran realizador con No y El Club (no he visto Neruda)-, ha conseguido que renovemos nuestra confianza cinéfila en su persona porque resulta que Jackie no es un EstrenosTV sino que  es como un sueño o, mejor dicho, como una pesadilla hagiográfica postraumática del penúltimo capítulo de la vida, obra y milagros de Jacqueline Lee Bouvier quien rebautizada como Jackie Kennedy se esfuerza, a lo largo de los 90 minutos del metraje, en corporeizar para la eternidad el efímero y fantasmagórico mito de su marido, JFK: la eterna gran esperanza blanca cuyo "mausoleo" flamea eternamente en el Cementerio de Arlington gracias a... Jackie  Kennedy.


El capítulo al que me refiero, por si hay algún iletrado en la sala, es el del magnicidio más popero y conspiranoico del siglo XX (y mira que hubo magnicidios ese siglo): el del fotograma nosécuántos de la cabeza reventada de JFK. Yo confieso que a mí el asunto Kennedy me tiene hasta los co**nes, por lo que no tenía ningún interés en ver esta película. Pero vino dvd a llamar a mi puerta y, aunque nueve de cada diez dentistas recomiendan no hacer caso a dvd, esta vez le di una oportunidad que, afortunadamente, no he desaprovechado. Vean Jackie para disfrutar del Séptimo Arte versión 2017.

Volviendo al tema que nos ocupa hoy. La banda sonora de Jackie está compuesta por la compositora inglesa Mica Levi (aka Micachu) que es, como deberían ser ustedes, una persona del siglo XXI. Compruébenlo en su merecidamente nominado soundtrack. Todos los cortes son buenos (y postraumáticos).

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